Reparte dividendos ahora, o tributa para siempre

 

     Tras los cambios introducidos en la Ley 35/2006, del IRPF, el pasado mes de noviembre, con la aprobación de la Ley 26/2014, de 27 de noviembre, ya es definitivo: Si quieres cobrar 1.500 € de dividendos, y quieres que estén exentos en el IRPF hazlo ahora, o tributa para siempre”.

     En efecto, si formas parte de ese selecto grupo de afortunados, de socios o accionistas, que tienen la dicha de ser propietarios de un puñado de acciones/participaciones de una sociedad que tiene previsto repartir dividendos, debes saber que a partir del 1 de enero de 2015 la exención que opera sobre los primeros 1.500 € repartidos por este concepto, será historia.

     En este sentido, te interesa saber que esta exención actualmente en vigor, únicamente es efectiva para los primeros 1.500 € por persona y año. Es decir, que si, por una casualidad de la vida, todavía eres más afortunado, y te encuentras dentro de otro grupo todavía más selecto, cuyos miembros tienen la oportunidad de cobrar dividendos de varias sociedades, ten en cuenta que únicamente estarán exentos 1.500 € en conjunto, no 1.500 € por sociedad (Las exenciones existen. Los milagros no).

     En la actualidad, y hasta final de 2014, si percibes dividendos superiores a estos 1.500 €, por el importe que los exceda tributarás en el IRPF a un tipo fijo que, según el tramo en el que nos movamos, oscilará entre el 21%, el 25% y el 27%.

     Como la exención para 2015 desaparece, pero los tipos impositivos que se van a aplicar a estos dividendos para ese año van a ser algo menores que los actuales, una buena opción a la que puedes recurrir para ahorrar en tu IRPF, en el caso de que tengas pensado repartir dividendos superiores a estos 1.500 €, es percibir 1.500 € este año (exentos en su totalidad) y esperar a principios de 2015 para percibir el resto De esta manera, esta cantidad restante estaría sujeta a un tipo inferior al de este año.

Este proceso es perfectamente realizable, ya que no es necesario esperar a aprobar las Cuentas Anuales para realizar este reparto de dividendos. Si tu empresa posee Reservas disponibles de ejercicios anteriores, en cualquier momento puedes utilizarlas para repartir estos dividendos. Incluso se puede repartir un Dividendo A Cuenta del beneficio de ese mismo ejercicio, siempre que se cumplan una serie de requisitos. Asimismo, se podría aprobar ese dividendo a cuenta en un ejercicio, para cobrarlo de manera efectiva en el siguiente.

      A modo de conclusión, esta medida va a afectar, sobre todo, a pequeños empresarios y accionistas que cada año se venían repartiendo unos mínimos dividendos sin tener que tributar por ellos en su Renta. Sin embargo, para el accionista que venía percibiendo grandes cantidades por estos conceptos, en 2015 habrá unos tipos impositivos inferiores a los que hasta ahora han operado. Aun sin quererlo, da que pensar ¿no?

Manolo Francés

Director Ejecutivo en Íntegra Asesores.